La ofensiva y la rotación de abridores de los Yankees de Nueva York lucen bien fortalecidas con las nuevas adquisiciones que hicieron en la temporada baja.
Los Yankees firmaron al toletero boricua Carlos Beltrán, al lanzador japonés Masahiro Tanaka y al jardinero central Jacoby Ellsbury.
Sin embargo, al ex cerrador panameño Mariano Rivera le preocupa el trabajo que pueda hacer el bullpen en una temporada en la que los Mulos de Manhattan intentan volver a ganar una serie mundial.
Rivera, entrevistado ayer a su arribo al país, se refirió a las fortalezas y debilidades de los Yankees para la nueva temporada.
“Tenemos una buena alineación ofensiva para anotar carreras y la rotación de lanzadores está sólida. El bullpen es la cosa donde tenemos que echar un vistazo y seguir bien de cerca”, dijo Rivera.
“La única cosa que no me preocupa es que los Yankees siempre hacen lo que hay que hacer para ayudar al equipo en todo lo que puedan”, agregó el líder absoluto en salvamentos (652) en 19 campañas que jugó en las Mayores.
Su antiguo trabajo será realizado por David Robertson, un relevista que todavía no ha logrado encajar en esta millonaria franquicia de la Liga Americana.
El astro panameño aseguró que conversó recientemente con Robertson para alentarlo a hacer el mejor trabajo posible al frente del cuerpo de relevistas.
“Le dije, a divertirse, disfrutar y estar listo”, dijo Rivera.
Con la llegada anoche de los Yankees a Panamá, el derecho de Puerto Caimito cristalizó un sueño que comenzó a tejer desde la campaña de 1998.
“Esta es la guinda del pastel, una cereza en la parte superior de la torta”, señaló Rivera al diario estadounidense New York Post en el desayuno la mañana del jueves.
“Esto era un sueño para mí, para que mi equipo veniera aquí y jugara”, dijo Rivera, quien luce el mismo cuerpo en forma que utilizó para registrar 652 salvamentos.
“Yo quería que mi gente tuviera la oportunidad de disfrutar del juego de béisbol al más alto nivel”, agregó.
“Tuve este sueño cuando me establecí como cerrador con los Yankees en 1998”, dijo el exrelevista de su segundo año como cerrador de los Yankees.
Rivera no es un extraño para grandes momentos.
Cerró los juegos de la Serie Mundial, de remache estableció el registro de salvamentos en el Yankee Stadium y corrió hacia el montículo para besar la goma después del jonrón de Aaron Boone que venció a los Medias Rojas en 2003 y envió a los Yankees a la Serie Mundial.
Otro hecho que marcó la carrera de Rivera se dio en la Serie Mundial de 2001.
El bate de Luis González levantó a los Diamondbacks sobre los Yankees en el juego 7 de la Serie Mundial de 2001.
Pero también hay mucha expectativa entre los aficionados panameños que sueñan con ver lanzar a su más grande exponente en las dos últimas décadas en las Grandes Ligas.
“No sé”, dijo Mariano cuando se le preguntó lo que el sábado significará para él.
“Va a ser emocionante, con mucha adrenalina y los fanes. Va a ser bueno”, agregó el excerrador de los Yankees.
“Puede ser”, soltó Rivera cuando se le preguntó acerca de lanzar la primera bola en el partido del sábado entre Marlins y Yankees en el estadio Rod Carew.
“Quiero asegurarme de que mis compatriotas disfrutan el juego”, apuntó.
Reiteró que va a extrañar a sus compañeros y sobre todo lanzar.
“Ya es oficial, porque ahora es el primer entrenamiento de primavera a partir de 1990 que no voy a estar en el campo”, dijo Rivera.
“Se siente diferente, pero la belleza de esto es que he estado muy ocupado con la iglesia, la comunidad y la familia”, indicó.