Controlar el gasto para asegurar futuras candidaturas olímpicas: la gobernadora de Tokio, ciudad que organizará los Juegos de 2020, cree que las ciudades candidatas ya no pueden “indefinidamente gastar sumas considerables para los Juegos Olímpicos”.
“Tokio será una prueba para el Comité Olímpico Internacional (COI)”, subrayó Yuriko Koike, en una entrevista acordada esta semana.
El COI ha pedido reducir el coste del evento deportivo para no desalentar a las futuras candidaturas, en contraposición de los Juegos de Invierno de Sochi de 2014, considerados como los más caros de la historia con $50 mil millones.
Representantes de la universidad y directivos de empresas propusieron recientemente a los políticos que redujeran los gastos, estimados en unos $2 mil millones al cambio actual.
“Aún no tenemos la cifra definitiva; si no hay un buen gobierno en el seno del comité de organización, esta suma podría alcanzarse”, señaló Koike, de 64 años.
“Se trata de una cuestión de liderazgo y de buena gestión”, añadió la gobernadora, la primera mujer al frente de la megalópolis japonesa.
“Como nueva gobernadora, es mi deber verificar cada lugar uno por uno”, afirmó Koike tras haber ordenado la revisión del presupuesto de los Juegos.
Los organizadores prevén ahora, según las últimas cifras presentadas en diciembre, un presupuesto que comprendería entre los $12 mil 500 y $14 mil millones.
Recordando a los Juegos de 1964 en Tokio, mientras que la ciudad “renacía de sus cenizas tras la derrota” de la Segunda Guerra Mundial, acompañado de la construcción del tren de alta velocidad Shinkansen, las autoridades contemplan “un paisaje totalmente diferente” en 2020: “una sociedad madura”.
