El Comité Olímpico Internacional (COI) decidió ayer congelar sus ayudas financieras a Kenia tras varios escándalos que salpicaron al deporte de este país africano relacionados con los Juegos Olímpicos de 2016 y tras los cuales no se ha realizado ninguna reforma, pese a lo exigido por el organismo.
El pasado mes de septiembre, el jefe de misión de la delegación olímpica keniana en Río 2016, Stephen Arap Soi, fue acusado de haberse apropiado de 250 mil dólares y el número dos del olimpismo keniano fue, por su parte, inculpado por robo de ropa deportiva oficial que estaba destinada a los atletas.
Descontrol administrativo, como olvidar reservar los billetes de algunos deportistas, también se denunció durante los Juegos.
“El COI está extremadamente decepcionado con la actitud del Comité Olímpico Keniano, que no ha llevado a cabo las reformas adecuadas que se le habían solicitado”, escribió en un comunicado el responsable de relaciones del COI con la prensa Emmanuel Moreau. Las autoridades presentaron unos nuevos estatutos, pero no recibieron los suficientes votos para ser aprobados.