A los Tigres le sobran excelentes lanzadores que se presentaron a los entrenamientos primaverales antes de tiempo.
Eso no es una novedad. La llegada de un cañonero estrella al comienzo de la semana tuvo un mayor impacto.
El venezolano Miguel Cabrera ha estado con el equipo en la Florida aprovechando la disponibilidad del terreno y la sala de pesas para dar inicio a sus ejercicios de primavera.
No es que necesite rehabilitación adicional.
De hecho, se siente bien. Al pedírsele que comparara este año con la campaña pasada, en la que batalló con un desgarre en la ingle durante la recta final, Cabrera no ocultó su sonrisa.
“Me siento libre, como si pudiera hacer cualquier cosa”, señaló Cabrera.
“Nada me preocupa. Ya no pienso si me dolerá, si me molestará cuando haga un movimiento. Me siento listo para el arranque”.
Cabrera se sometió a una cirugía para reparar el daño en una ingle.
El antesalista indicó que sintió la diferencia días después y recibió el visto bueno para iniciar sus actividades normales a comienzos de la temporada muerta.
La única diferencia en su rutina es la adición de ejercicios para tomar más fuerza en los músculos abdominales.
“Me siento más fuerte”, dijo el tercera base.
“Me he asegurado de que todo esté bien cuando comience a jugar. Eso es lo único diferente que estoy haciendo”, dijo.