La no participación de un país caribeño al Premundial de El Salvador en 2015 le abrió las puertas a Panamá, que por entonces no tenía equipo ni nada. Beto Lima conversó con Pérez y Calvosa para ver la manera de hacer realidad la participación de nuestro país en el torneo de la Concacaf.
“Le dije a Calvosa que me diera dos meses para que preparáramos un equipo. Tomamos algunos jugadores del fútbol sala como base y otros que estén por allí y vamos al Premundial. Porque tampoco era ir a una gran aventura. Pero de qué manera uno podría entrar al circuito del fútbol playa, era la mejor forma. Entonces me aprobaron. Gian pelea mucho con la federación, porque obviamente que la Fepafut no quería, porque no tenemos cancha, no tenemos estructura, no tenemos equipo. Beto Lima nos ayudó. En realidad fuimos al torneo y así fue como empezamos con el fútbol playa”, rememoró Shubert Pérez.
El técnico uruguayo comentó que después del Premundial de 2015 en El Salvador, la Fepafut comenzó a creer un poco más por el trabajo que estaban haciendo. Se participó el año pasado en el torneo de la Uncaf, que a su juicio fue el punto de inflexión, para que esta disciplina no se cayera.
“Fuimos a la Uncaf y tuvimos la suerte de terminar en el tercer lugar y ganar nuestro primer partido a Guatemala, que era un grande, tienen 10 años de jugar fútbol playa. Participaron Belice, Costa Rica, El Salvador y Guatemala. Hicimos muy buenos partidos. Entonces, allí nos empezamos a dar cuenta de que estábamos acortando las distancias a pesar de tener las carencias”.
Hoy, el técnico sudamericano reconoce que las carencias las tienen y las podrán seguir teniendo, pero todo eso lo compensan los jugadores, que han dado la talla.
Pérez explicó que desde 2015 en estos procesos ha habido cambios. Desde el Premundial de El Salvador al de Bahamas solo sobrevivieron tres jugadores, y un proceso.
El técnico apuntó que después del proceso con el torneo de Uncaf, también se tuvo la posibilidad de participar en los Bolivarianos, en los que se insistió mucho.
“Los Bolivarianos eran un punto importantísimo. Nosotros después de terminar la Uncaf nos dijimos, bueno, con quién jugamos ahora. Se nos venía el Premundial más adelante y nos salió esa oportunidad. La Fepafut habló con el Comité Olímpico y ellos lo tomaron de buena forma. Creo que esos juegos ayudaron mucho”, recordó.
Reconoció que en los Bolivarianos jugaron con un equipo diferente. “Llevé como siete jugadores para probar. En ese torneo no se ganó ningún partido, El Salvador nos ganó 10-1, Paraguay nos ganó 6-1, los tres últimos partidos fueron excelentes, donde ya el equipo comenzó a funcionar mejor ante Perú y Venezuela”.
Pérez dijo que nunca habían hecho un bloque consistente en el fútbol playa, porque “no tenemos una liga” y al no tenerla, el jugador pierde continuidad.
De acuerdo al entrenador uruguayo, la idea es que este equipo se mantenga junto entre un 70 y 80% por unos cinco o seis años, porque allí es donde va a dar los frutos, de momento es un equipo muy joven.
“ Cuando fuimos a los Bolivarianos nos dimos cuenta de que nosotros deberíamos mejorar en lo físico. Si tenemos deportistas con un buen físico, buen porte, y además tienen un espíritu de guerrero, que sean de garra, nosotros cambiamos en algunas cosas. Allí vimos a siete jugadores en el plantel nuevo”.
Señala Pérez, que el éxito vino cuando la Fepafut crea un campeonato nacional, porque también se lo exige la Concacaf, se lo organizó en Macaracas, de allí salieron 7 jugadores, yo convoqué a 26, y salieron 7 jugadores que actualmente son parte de la selección.
DISCIPLINA, EL ÉXITO
Pérez reveló que en el Premundial de Bahamas la selección tuvo un régimen como si hubieran estado en un cuartel, hubo disciplina, que para el técnico es un punto en el que hay que apretar.
“El jugador tiene que responder con disciplina. Le quitamos los celulares, se la jugaron, yo se que no les gustó, pero ellos entendieron el mensaje y allí radicó el éxito en Bahamas. Que la única forma que el jugador salga adelante sea con sacrificio, también es importante la disciplina, apegarse a un ideal y no abandonarlo. Esa fue la clave de lo que hicimos. Hay que buscar la fórmula para que el jugador se entregue, pero que también sea disciplinado”, explicó.
FUTSAL LES DIo LA MANO
Pérez apuntó que de esta selección de 12, tal vez 7 también han practicado el fútbol sala, pero aclaró que cuando Panamá se clasifica con Campuzano al futsal de Colombia, algunos jugadores de esa selección habían ido al primer Premundial de fútbol playa en El Salvador.
“A unos cuantos les pedimos que nos dieran una mano en El Salvador. Una vez participaron en el Mundial de Colombia, ellos querían volver al fútbol playa, pero nosotros definimos. Ustedes son mundialistas, dedíquense al fútbol sala, ya nos dieron una mano. Ahora nos corresponde a nosotros buscar jugadores de fútbol playa”, apuntó.
“Es mejor que cada uno se dedique a lo suyo, porque son dos disciplinas totalmente diferentes”, recomendó .
NUNCA PENSÓ GANARLO
Una semana después de haberse coronado campeones de la Concacaf en el Premundial de Bahamas, venciendo a México en la final, Pérez reconoció que nunca creyó ganar el torneo, el objetivo era mejorar lo que se hizo en El Salvador, donde salieron novenos.
“Pensaba antes del Premundial, que la idea era estar entre los ocho, pero si podemos seguir, bienvenido sea”, precisó.
“El escollo fue haberle ganado a Costa Rica. Si me metí en esto, me decía, era porque me tenía confianza, pero seamos realistas, tampoco pensaba en llegar hasta el título, sino de repente entre los cuatro. Pensé que este proyecto se iba a dar en siete años y no en dos años”, afirmó.
Indicó que cuando le ganaron a Costa Rica en el debut, ya hubo gente que los miraba entrenar y escuchaban los murmullos.
Dieciséis países de la Concacaf participaron en el Premundial de Bahamas. Panamá terminó segundo en su grupo, detrás de El Salvador, más adelante, en cuartos de final, derrotó a Estados Unidos, en semifinales a los salvadoreños y en la final a México.
FÚTBOL PLAYA Y FUTSAL
Hoy Pérez, que además dirige a los Leones de América en la Liga de Ascenso y es coordinador en la Sociedad Española, todavía no ha pasado la resaca del título.
El técnico uruguayo reconoce que lo que se hizo en 2015 fue porque entendió que era urgente tomar una decisión y que en ese momento contar con jugadores de playa y los de fútbol sala le iba a dar una perspectiva importante por los espacios reducidos.
Pero hizo hincapié en la gran diferencia que existe entre el fútbol playa y el fútbol sala.
“Son dos disciplinas totalmente diferentes. Primero porque la cancha de fútbol sala es lisa y uniforme, la cancha del fútbol de playa es irregular”.
Pérez señaló que los jugadores de fútbol sala tuvieron que adaptarse. “Tienen que tener una readaptación a la arena, porque es irregular, el balón pica constantemente. El éxito del futbolista de playa es cuando consigue buenos desplazamientos, buena coordinación, obviamente, sin hablar de que tiene que ser técnico y con buena física. Si no se sabe desplazar en la arena, como decimos, como pez en el agua, no es un jugador que vaya a progresar”.
EL ENTRENAMIENTO
La selección nacional de fútbol playa entrena atrás de la cancha del estadio Luis Ernesto Cascarita Tapia. Lo hacen en una cancha que es larga, pero le falta el ancho. Tampoco tiene la profundidad, señala Pérez. Tiene 10 centímetros de profundidad de arena, pero lo reglamentario son 40 centímetro. Tiene el largo, pero no el ancho, es la mitad de una cancha de fútbol playa.
“Entre las dificultades para entrenar, de lo que más carecemos es con las jugadas a balón parado, porque aquí la cancha no tiene la amplitud. El trabajo con balón parado es básico, gana partidos. Necesitamos 15 metros más”, dice Pérez.
Las dimensiones mínimas de una cancha son de 35 metros de largo por 25 de ancho y máxima de 37 por 27. Las porterías tienen 5.50 metros por 2.20. La bola es un balón rápido, no tan liviano. Cuando se le pega sale a toda velocidad.
FÚTBOL PLAYA
Un plantel lo integran 12 jugadores, juegan 5; el portero y 4 de campo. Los cambios son ilimitados, sin espacio de tiempo para hacerlos.
Un partido tiene una duración de 36 minutos, repartidos en 3 tiempos de 12 minutos cada uno. Si el partido se gana en el tiempo reglamentario, el ganador se lleva los tres puntos, si queda empatado se van a una prórroga de tres minutos y si el empate continúa, a la definición de penales, con tres disparos para cada uno.
Si el partido se gana en la prórroga, el vencedor se lleva dos puntos y si se gana en los penales, el ganador hace un punto.
MAÑANA, A TRABAJAR
Mañana comienza la preparación para el Mundial con los mismos 12 jugadores y van a incluir tres más que han estado en el proceso, para un imprevisto.
“ Yo no le puedo prometer nada a nadie, pero tampoco es irresponsable decir que tengo una ilusión”, finalizó el técnico uruguayo.



