Hoy Brasil y Uruguay pondrán a soñar al continente americano con ver a uno de sus dos históricos jugando la final del Mundial de Rusia 2018, siempre que consigan pasar la fuerte barrera de los cuartos de final ante Bélgica y Francia, respectivamente.
No es una tarea fácil para ninguno de los dos por la categoría de sus rivales, donde el sueño se puede tornar en una pesadilla.
Sin embargo, echando un vistazo a lo que han hecho en sus primeros cuatro partidos del Mundial, las dos selecciones de este lado del mundo tienen para darle una alegría al continente, que de ser así, tendrían la desgracia de enfrentarse en semifinales, lo que aseguraría a un represente de América en la final del 15 de julio.
Esta versión de Brasil mejoró considerablemente comparada a la de hace cuatro años, atrás se defienden bien y de eso puede dar fe México, que no pudo penetrarlos durante los 25 minutos iniciales en su partido de octavos de final, cuando salieron a presionar. Del medio para adelante son desequilibrantes, de más está decir que Neymar es su jugador que hoy está capacitado para pasar cualquier barrera con una magia individual.
Enfrente tendrá a una Bélgica que aunque pasó apuros con Japón en su partido de octavos, hay que aplaudirle su reacción después de estar abajo por dos goles. Se dice que cuando en un Mundial se está perdiendo como lo venían haciendo los belgas, el cerebro no responde, se bloquea y más con un rival que seguía encimando y que por poco tuvo para anotar el 3-0. Sin embargo, los Diablos Rojos se repusieron en medio del dolor y consiguieron sacar un partido con garra y mucha condición física.
Desde ese punto de vista, Brasil tendrá un rival que ya sufrió el dolor y que hoy nada sería nuevo para ellos.
Uruguay, nuestro otro representante de América, ha hecho un buen Mundial, pero le tocó, tal vez, bailar con la más fea, porque su rival es fuerte y firme candidato para llegar a la final.
Pero este Uruguay lo he visto compacto, muy solidario en todas sus líneas, aguerrido, lo único que podríamos lamentar antes de enfrentar a los europeos es que no pueda jugar Canavi por lesión. Sin embargo, el equipo puede seguir apelando a esa garra que con el fútbol práctico, preciso y de mucha fuerza son sus armas para tratar de tumbar al fuerte seleccionado francés.
Los franceses no hicieron mucha bulla en sus tres partidos de la fase de grupos, donde clasificaron por anticipado a octavos de final, pero ya en la segunda fase mostraron sus dientes y terminaron de tumbar a una selección de Argentina que llegó tambaleándose a su cuarto partido.
Francia fue una aplanadora ante los argentinos, ni siquiera el hecho de haber estado abajo en el marcador hizo que perdieran la cabeza, consiguieron ganar con un fútbol rápido por los costados, que para los rivales incomoda por la velocidad de Mbappé y compañía.
Pero los franceses tendrán que jugársela con un rival fuerte y que sabe apretar y enredar en este tipo de partidos. Hoy Uruguay no depende solo de un jugador, así Suárez y Cavani hayan hecho los goles, hoy lo veo más compacto como equipo, con jugadores de mucha experiencia internacional.
Se podría decir que Francia es candidato a clasificar a semifinales, como lo es Brasil en la otra llave de hoy. Pero no está fácil para ninguno de los dos por la categoría de Uruguay y Bélgica. Diferente al panorama que se ve en las otras dos llaves, donde Rusia y Croacia, por un lado, y Suecia con Inglaterra, por el otro, sueñan con llegar a la final por la facilidad, entre comillas, como se les presenta su camino para el 15 de julio, donde no se toparán con ninguno de los llamados potencias.
Hoy América hará fuerza por Brasil y Uruguay.
El autor es periodista