Previo al partido entre las novenas de Colón y Chiriquí, realizado el pasado miércoles en el estadio Kenny Serracín, de esta ciudad, a Rodolfo Candelilla Aparicio la liga provincial de béisbol de Chiriquí y la asociación de chiricanos residentes en la capital de Panamá le entregaron sendas placas en conmemoración y homenaje al haber alcanzado la astronómica cifra de 800 imparables en los torneos nacionales de béisbol.
La entrega de estos emblemas estuvo a cargo de Carlos Cocherán, miembro de la liga chiricana, y de Julio Sucre, el que fuera gerente general de la empresa cervecera Barú Panamá.
De inmediato el emocionado pelotero, oriundo de Alanje, señaló que no esperaba ese gesto para él. "Me parece mentira cuando apenas hace más de 20 años pegaba mi primer imparable, luego mi primer doblete, triple y cuadrangular y así llegando a cifras a las cuales muchos peloteros han alcanzado, números desde los 100 hasta los 400 imparables".
Agregó que de allí en adelante la cosa será más difícil, sobre todo cuando los años pasan, así como el constante peligro de las lesiones, de las cuales el pelotero atinó a decir "no quiero ni recordar".
"Agradezco a Dios el haberme dado la oportunidad y habilidad para desempeñarme en este deporte, le dedico estos logros a mi familia y a los que creen en mí como persona y pelotero", expresó el ya veterano beisbolista, que ha anunciado que el próximo año colgará las manillas y los bates.
Según Aparicio, planea dedicarse a enseñar lo aprendido por él en los 21 años de carrera en el béisbol nacional.
Aparicio tiene 38 años de edad.
