Óscar de la Hoya no tuvo apetito para mirar la pelea que Floyd Mayweather Jr. ganó el sábado a Conor McGregor. Tampoco Gennady GGG Golovkin, monarca de los medianos, quien dijo que ver ese combate le habría quitado tiempo para estar con su familia. “Simplemente pensé que iba a ser un fraude, y todavía lo pienso”, sentenció De la Hoya. Ahora, han quedado atrás la pelea y la carrera de Mayweather, quien derrotó por nocaut al astro de las artes marciales.
Ese triunfo le evitó al boxeo lo que hubiera sido una vergüenza mayúscula, y De la Hoya, lo mismo que su colega promotor Tom Loeffler, considera que con ello ha crecido el interés por el boxeo. Eso es algo que De la Hoya y Loeffler podrían aprovechar para el próximo combate entre Golovkin y el mexicano Saúl Canelo Álvarez. Los promotores hicieron una promesa a los espectadores: si les agradó el pleito entre Mayweather y McGregor, les encantará la pelea entre Canelo y GGG.
Golovkin enfrenta a Álvarez el 16 de septiembre, en la misma arena de Las Vegas donde Mayweather venció a McGregor en 10 asaltos.
Ese resultado no sorprendió a De la Hoya, quien es promotor del Canelo, ni a Loeffler, quien guía la carrera del kazajo Golovkin. “Simplemente esperábamos que no fuera un desastre en que la gente dijera jamás contrataremos otra pelea en pago por ver mediante la TV”, dijo Loeffler.
