El Real Madrid hizo lo justo ayer, jueves, para ganar 2-0 a Osasuna en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey, un resultado que deja a los merengues muy cerca de la siguiente ronda.
El equipo de Carlo Ancelotti dominó con claridad el partido, pero le sigue costando mucho crear ocasiones, con jugadores en la delantera lejos de su mejor forma.
Ancelotti propuso la alineación más ofensiva que se vio en Madrid en años. Incluyó a cuatro delanteros (Karim Benzema, Gareth Bale, Jesé y Cristiano Ronaldo), algo ciertamente inusual en estos tiempos.
Pero nadie garantiza que por meter más delanteros se vayan a generar más ocasiones. Más bien suele suceder al contrario.
El Real Madrid tuvo mucha posesión porque recuperó pronto y Osasuna nunca tuvo claridad para sacar el balón. Pero el dominio del equipo blanco no se tradujo en oportunidades claras de gol. Es un mal que comienza a perdurar en el conjunto de Ancelotti.
Su primer tanto llegó a balón parado. A los 19 minutos, Luka Modric puso una falta en el área y Benzema cabeceó limpiamente a la red en una jugada mal defendida por la defensa visitante.
El 2-0 llegó a los 59 minutos, cuando Oier hizo una pésima entrega atrás y Benzema recuperó. El francés pasó a Cristiano Ronaldo, quien dio una generosa asistencia para que Jesé Rodríguez marcara con facilidad.
El Real Madrid sacó una valiosa renta en la Copa del Rey que le debería servir para entrar en cuartos. Pero nadie en el equipo blanco se fía de un campo como el de El Sadar, donde tradicionalmente sufre mucho. La eliminatoria está muy decantada, pero no decidida.
EMPATARON
Los otros dos encuentros de la fecha terminaron en empates sin goles.
El Villarreal sacó un valioso empate sin goles en su visita a la Real Sociedad, por lo que el conjunto amarillo tendrá la oportunidad de resolver la eliminatoria en casa.
El partido respondió a lo esperado del quinto y sexto clasificado de la Liga española de fútbol.
El Rayo y el Levante también decidirán su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey dentro de una semana después de que ambos empataran en Vallecas (0-0), en un encuentro de ida en el que el cuadro madrileño puso la actitud y las ocasiones ante un rival muy sólido sobre el césped, pero que pecó de conformismo.
