Liverpool y Chelsea derrotaron ayer a Leicester y Bournemouth y se mantienen como líderes invictos en este inicio de la Premier League, con 12 puntos en las cuatro primeras jornadas, dos más que el Manchester City, que venció al Newcastle.
Hoy, el sorprendente Watford del español Javi Gracia recibirá al Tottenham del argentino Mauricio Pochettino en un duelo entre los otros dos únicos equipos que pueden alcanzar el pleno de triunfos.
El City sufrió ante un Newcastle que solo ha sumado un punto en cuatro jornadas. No obstante, el equipo que entrena Pep Guardiola comenzó bien y a los 8 minutos ya había abierto el marcador, con un derechazo cruzado de Sterling desde el interior del área.
Sin embargo, a la media hora el equipo de Rafa Benítez sorprendió a los locales con una rápida contra culminada por un centro del venezolano Salomón Rondón que remató a la red en el segundo palo el estadounidense DeAndre Yedlin. Al City le costaba crear ocasiones de gol y tuvo que ser el lateral Kyle Walker el que con un disparo raso y ajustado desde 25 metros lograse el tanto que acabó decidiendo el choque.
El Liverpool ofreció dos caras, una imperial en la primera parte, la otra más discreta hasta el ecuador de la segunda mitad.
El senegalés Sadio Mané (10) y Roberto Firmino (45) decantaron el choque hacia el lado visitante. Pero una fuerte presión de los Foxes y un grave error del arquero brasileño Alisson dieron vida al partido, con el gol del argelino Rachid Ghezzal (63). El arquero titular de Brasil se hizo un lío con la pelota cuando trató de regatear en el interior del área a Kelechi Iheanacho y el nigeriano le robó el balón y cedió a Ghezzal para que anotase a puerta vacía.
Pese al claro resultado del Chelsea, el triunfo de los Blues fue difícil, ya que a 20 minutos para el final, el equipo que entrena el italiano Maurizio Sarri no había logrado superar la férrea defensa del Bournemouth. Fue el español Pedro Rodríguez el que abrió el marcador con un disparo ajustado al palo desde la frontal del área (72) y sentenció el belga Eden Hazard en el 85, con un remate cruzado tras hacer la pared con Marcos Alonso.
