Días después de ganar la Premier League, el Chelsea de Antonio Conte tendrá la ocasión de cerrar hoy una temporada histórica si consigue el doblete, en una final de la Copa FA de Inglaterra con la que el Arsenal tratará de olvidar un curso fracasado.
El dominio Blue esta temporada en el campeonato doméstico ha sido incontestable y Conte podría entrar en la historia del fútbol inglés, junto a su compatriota Carlo Ancelotti, como técnicos que lograron el doblete en su primera temporada en Stamford Bridge.
El partido de Wembley puede ser también el broche de oro para N'Golo Kanté, que en menos de un año pasó de ser un pilar en el histórico título del Leicester y de la selección francesa, subcampeona de la Eurocopa, a ganar el doblete con el Chelsea y ser elegido el mejor jugador del campeonato.
“Tenemos que olvidarnos que hemos ganado la liga y centrarnos en este objetivo”, advirtió ayer el técnico italiano.
Lo cierto es que los Blues llegan lanzados, con siete victorias en los últimos siete partidos (seis de Premier League y la semifinal de la FA ) en los que han marcado 24 goles y encajado solo 8.
Sin lesiones y sin el cansancio de haber tenido que jugar competiciones europeas (para las que el Chelsea no se clasificó esta temporada), el equipo de Conte está en plena forma, incluido el capitán John Terry, que jugará su último partido con los Blues, aunque difícilmente será titular.
Quizá pueda ser el último partido también para el delantero hispanobrasileño Diego Costa, ya que la prensa inglesa especula con su marcha del club pese a haber completado una fenomenal temporada.
Ocurra lo que ocurra, lo que no podrán los seguidores, ni de Arsenal ni de Chelsea, será celebrar el título, ya que tras el atentado del lunes por la noche en Mánchester, en el que murieron 22 personas, ambos clubes decidieron suspender cualquier tipo de celebración.
