Un recorrido hasta cuartos de final de un Mundial, mucho más lejos de lo que se pensaba en un principio, ha llevado a Rusia a enamorarse de su selección, aseguró ayer el seleccionador Stanislas Cherchesov.
“Confiábamos en nosotros mismos, pero solo podíamos demostrar nuestra valía trabajando duro”, declaró en conferencia el técnico de la selección peor clasificada en el ranking FIFA de las 32 participantes antes de comenzar el torneo. “Creo que la gente no solo comenzó a confiar en nosotros (tras la clasificación para octavos, cuando se eliminó a España en penales), sino que también se enamoraron de este equipo”, destacó.
Por su parte, el presidente Vladimir Putin dijo estar “orgulloso” de su selección de fútbol, informó la agencia de noticias Interfax citando a un portavoz del Kremlin, después de que Croacia eliminó a Rusia del Mundial.
“(Putin) lo vio, estuvo hinchando por el equipo. Perdimos de una forma justa y fue un gran partido. Ellos aún son grandes para nosotros, son héroes. Ellos estaban muriendo en la cancha, estamos orgullosos de ellos”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.
