La selección chilena entrenada por Juan Antonio Pizzi encara el final de la preparación para la Copa de las Confederaciones con un amistoso hoy contra Rusia, anfitriona del torneo y posible rival de los sudamericanos en los cruces.
Antes, no obstante, de tomar parte en la competencia que reunirá a los campeones de cada confederación, Chile viajará a Rumania para enfrentarse el próximo martes a esa selección en el último amistoso de preparación.
Como campeona de la Conmebol, la Roja se ganó el derecho a participar por primera vez en la Copa de las Confederaciones y el objetivo no debe ser otro que ser uno de los dos primeros clasificados del grupo B (formado también por Camerún, Australia y Alemania).
Alexis Sánchez, la estrella de Chile junto a Arturo Vidal, es muy probable que no juegue hoy, ya que fue el último en incorporarse al grupo y lo hizo directamente en Rusia y no es previsible que el técnico hispanoargentino se arriesgue a alinearle de inicio, aunque podría darle minutos. Más preocupado debe estar el técnico con el tema de los premios a los jugadores, que amenaza con enrarecer el ambiente.
