Chiriquí y Panamá Metro necesitan la victoria esta noche. Los primeros para mantenerse en la pelea y los segundos para ser campeones.
En su último enfrentamiento, el pasado jueves por la noche en el Rod Carew, los chiricanos vencieron a los metropolitanos, 7 carreras a 3, forzando un sexto juego de la serie final, del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.
El partido se jugará a las 7:00 p.m. en el estadio Kenny Serracín, de David, donde la afición local podría ser un factor determinante.
Los metropolitanos, que lideran esta etapa 3-2, enviarán al montículo a José Almarante; mientras que los chiricanos apuestan por Ernesto Silva.
José Murillo III y su tropa, que buscan la corona que se les ha negado desde 2016, viajaron ayer en horas de la tarde a tierras chiricanas.
“Vamos a David con la serie a nuestro favor, ahora debemos batear y apoyar a nuestros lanzadores”, comentó el estratega metropolitano, quien reveló que el último juego que perdieron, le correspondía lanzar a Almarante, quien por razones de salud no lo pudo hacer y en su reemplazo lo hizo Oriel Caicedo.
“Almarante estaba enfermo de gripe y fiebre, pero ya está recuperado”, destacó Murillo III.
El director metropolitano no sintió el respaldo total de la afición metropolitana en el Rod Carew y reconoció como un factor determinante el respaldo de la fanaticada chiricana para con su equipo.
Lenín Picota, técnico de Chiriquí, calificó su último triunfo como “emocionalmente importante”, porque “estábamos contra la pared”.
“La idea era que la serie regresara a David y lo conseguimos, esa presión de jugar fuera de casa terminó y debemos aprovechar que ahora estamos en el Kenny”, dijo Picota, quien agregó que su novena tiene varios lesionados.
Mencionó al tercera base Ángel Chávez como duda para hoy, Eliécer Navarro y Ariel Serrano. “Tenemos varios lesionados, pero debemos aprovechar la ventaja de casa”, agregó.
Otra de las opciones que tiene Picota para hacerle frente a la tropa metropolitana es Lázaro Blanco.
En cinco partidos, el bateo colectivo de Chiriquí es de .263; mientras que el de Panamá Metro es de .282.
Los lanzadores metropolitanos tienen 3.88 en porcentaje de carreras limpias. Chiriquí, por su parte, tiene 5.65 en los cinco primeros partidos de la serie final.
