El presidente de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), Sebastián Coe, está bajo la lupa después de que legisladores británicos divulgaron información que podría apuntar a que sabía más de lo que originalmente dijo sobre el escándalo de dopaje en el atletismo ruso.
Coe declaró en diciembre de 2015 ante un comité parlamentario británico que no estaba al tanto de las acusaciones específicas de corrupción en el caso de dopaje ruso que salió a la luz pública en diciembre de 2014, cuando ejercía como vicepresidente del organismo rector de pista y campo.
Sin embargo, un correo electrónico suministrado por Coe al comité, menciona que él le dijo en agosto de 2014 a Michael Beloff, director de la comisión de ética de la IAAF, que “lo habían puesto al tanto de las acusaciones” tras recibir copias de documentos.
En una carta al jefe del comité parlamentario, también publicada ayer, Coe dijo que “no hay discrepancia” en sus versiones, y que “no hay motivo para insinuar que mentí al comité de alguna manera en diciembre de 2015”.
Coe fue elegido presidente de la IAAF en agosto de 2015 y fue citado este mes a declarar por segunda vez ante los legisladores, después de que recibieron las evidencias.