Colombia debió apenas conformarse con un empate sin goles frente a Australia en el juego de preparación que disputaron ambas selecciones ayer en Londres, en su camino hacia el Mundial de Rusia 2018. El equipo cafetero pasó sobrado el examen ante un poco exigente rival australiano, aunque quedó en deuda con el gol. Incluso, faltando tres minutos para el final, el atacante Miguel Borja desperdició un tiro de penal que le hubiera rendido justicia en el estadio Craven Cottage de Londres.
Aunque fue el amo y dueño del juego, el equipo cafetero dejó escapar una, dos, tres, cuatro y hasta cinco veces la victoria. Un penal sin concretar, dos pelotas en el palo, y un derroche de opciones quedaron como constancia de su superioridad.
“Muchas veces este tipo de partidos lo llevan a uno a un desorden, a tener una imagen de pérdida de balones (...), y me pareció que hubo calma; se abrió bien el balón, se lo sostuvo, se buscaron las mejores opciones, todo eso ha sido positivo para nosotros”, dijo el técnico de Colombia, José Pekerman. En la primera parte, Colombia dio muchas más muestras de buen fútbol que los australianos.
El equipo que dirige Pekerman volvió a descargar el peso de las ideas sobre su estelar volante James Rodríguez. Y el jugador del Bayer Munich, no decepcionó.