La colombiana María Luisa Calle se ratificó ayer como la "dama de oro" del ciclismo colombiano, pues con talento, clase y entrega, alcanzó la presea dorada en la prueba de scratch femenino, durante los Mundiales de Ciclismo de Pista que se disputan en Burdeos, Francia.
Calle, acostumbrada a ganar duras batallas como lo hizo a finales de 2005, cuando al cabo de 14 meses logró que el Comité Olímpico Internacional (COI) le devolviera la medalla de bronce que había ganado en la prueba por puntos de los Juegos de Atenas 2004, y que le habían quitado por un supuesto dopaje con heptaminol, ganó en una prueba que no es su especialidad, el scratch.
Calle, de 36 años, nunca perdió la esperanza de que le devolvieran su medalla, o por lo menos de recuperar su honor, como efectivamente consiguió en una lucha que parecía eterna, pero que al final terminó con final feliz, gracias a la ayuda de su abogado, Andrés Charria.
Con pruebas contundentes, Calle demostró ante el Tribunal Disciplinario Internacional, que nunca había ingerido la substancia heptaminol, como lo confirmaron posteriormente las autoridades médicas de los Juegos Olímpicos de Atenas.
Por eso, después de ganar la medalla de oro en scratch, Calle tan solo pudo atinar a decir: "Es un verdadero sueño, esta medalla de oro es para mí tan bella como la medalla de bronce de los Juegos de Atenas".
La pista había arrojado antes varios éxitos del ciclismo colombiano, más conocido por sus cualidades escaladoras. Por ejemplo, el récord de la hora en México en noviembre de 1970 con Martín Emilio Cochise Rodríguez en la rama aficionada, quien además en el 71 se coronó campeón mundial de la persecución individual sobre cuatro kilómetros.
