12 mil personas empezaron a aplicar extremadas medidas de seguridad
SALT LAKE CITY, EU, (Servicios internacionales). -Rodeados de un marco patriótico, medidas de seguridad sin precedentes y una noche gélida, los Juegos Olímpicos de Invierno fueron inaugurados anoche en la ciudad estadounidense de Salt Lake City.
Estados Unidos abrió sus brazos para los primeros juegos de invierno que se realizan en su territorio en 22 años, teniendo presente la memoria de los atentados terroristas del 11 de septiembre.
La ceremonia comenzó con un desfile de patinadores y un despliegue majestuoso de fuegos artificiales.
Los casi 55 mil espectadores en el estadio Rice-Eccles se pusieron de pie para aplaudir al presidente estadounidense, George W. Bush, cuando este hizo su ingreso.
Acto seguido, ocho deportistas estadounidenses, bomberos y policías le hicieron una guardia de honor a la bandera que fue rescatada entre los escombros de los Torres Gemelas, tres días después de los atentados.
Con muchos de los espectadores derramando lágrimas, la simbólica bandera hecha jirones fue desplegada hasta el centro del estadio para que el coro del Tabernáculo Mormón entonase el himno nacional.
Posteriormente, se dio el desfile de las 77 delegaciones participantes en los juegos, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, México, Puerto Rico y Venezuela.
Un total de dos mil 526 deportistas competirán por 477 medallas en 78 modalidades, el programa más grueso en la historia de los juegos de Invierno.
Para darle más realce a la ceremonia, la ciudad amaneció con un manto de nieve de casi 10 centímetros que cubrió la cordillera Wasatch que rodea Salt Lake City.
Los espectadores tuvieron que lidiar con vientos de 24 kilómetros por hora y temperaturas bajo cero para ser testigos de la ceremonia de tres horas que puso en marcha 17 días de competencias.
Pero el clima adverso fue lo último en la mente de los organizadores.
Un reto monumental lo constituyen las medidas de seguridad tomadas para evitar actos terroristas como los del 11 de septiembre, que mataron a más de tres mil personas en Nueva York y Washington.
El presupuesto de seguridad alcanzó los 310 millones de dólares, haciendo de estos juegos lo más caros en la historia olímpica, y de hecho de cualquier competencia deportiva.
Cazas F-16 y helicópteros de combate Blakhawk sobrevuelan la ciudad en todo momento. Todos los vuelos desde y hacia el aeropuerto de Salt Lake fueron suspendidos por cuatro horas durante el acto de apertura.

