El Real Madrid venció 3-2 ayer domingo frente al Villarreal (6º), en el último partido de la 24ª jornada de la liga española, y recuperó el liderato que provisionalmente le había arrebatado el Barcelona (2º) dos horas antes al imponerse 2-1 ante el Atlético, cuarto.
Manu Trigueros (min. 50) y Cédric Bakambu (56) adelantaron a los amarillos, pero el galés Gareth Bale (64), el portugués Cristiano Ronaldo (74), de penal, y Álvaro Morata (83) dieron la vuelta al resultado.
En la primera parte el Villarreal dominó a un Madrid muy espeso, aunque lo hizo sin llegar a concretar, y se tuvo que sobreponer además a la lesión de su arquero, Sergio Asenjo (35), sustituido por Aitor Fernández.
Los blancos, sin embargo, salieron con otro aire tras el descanso, mucho más incisivos, y primero Benzema (46) y después Cristiano Ronaldo (47) probaron al meta local. Pero el Villarreal acabó pronto con las aspiraciones 'merengues' y, dos minutos después (49), Trigueros hizo el 1-0 al empalmar un rechace del brasileño Marcelo.
Con el gol los amarillos retrocedieron varios metros y le dieron la iniciativa al Madrid, que comenzó el acoso. Y de nuevo, cuando los capitalinos comenzaban a desperezarse, el Villarreal volvió a golpear. Esta vez a través de Bakambu, que aprovechó un pase al hueco de Bruno para ganarse la carrera a Sergio Ramos y definir con la zurda (56). Dos minutos después Zinedine Zidane quitó a Casemiro, que estaba protagonizando una actuación muy gris, y sacó a Isco Alarcón.
La entrada del malagueño enseguida se notó sobre el juego de su equipo. Fue él el que, apenas cinco minutos después de haber saltado al campo, habilitó para Dani Carvajal, quien templó un centro al área que Bale mandó dentro de un cabezazo (64).
Los blancos se volcaron entonces al ataque y en el minuto 71 el árbitro pitó penal a su favor. Pena máxima que no se ejecutó hasta tres minutos después por las airadas protestas del banquillo del Villarreal y que se saldaron con la advertencia del colegiado al entrenador y a Roberto Soldado.
Cristiano no falló desde los 11 metros y puso el empate (74) y Morata, que salió en el 77 por Benzema, anotó de cabeza en el 83 a pase del brasileño Marcelo.
GANA BARCELONA
El FC Barcelona venció ayer 2-1 al Atlético de Madrid (4º).
El brasileño Rafinha adelantó a los 'culés' (min 63) tras un disparo de Neymar que rebotó en un defensa y fue a parar a Suárez. El uruguayo se revolvió y chutó a la media vuelta, pero el balón volvió a impactar en dos defensores atléticos. Rafinha, que había seguido la jugada desde dentro del área, recogió el rechace y definió raso.
El uruguayo Diego Godín empató el encuentro siete minutos después (70) en la suerte que mejor domina: el remate de cabeza. Koke puso el balón al corazón del área y el defensa charrúa se impuso a todos para embocar a gol.
Pero Messi selló el triunfo a cuatro minutos del final (86) tras una jugada combinada de su equipo y un remate en dos tiempos.
El partido tuvo en sus primeros compases un solo dueño: el Atlético. Los colchoneros, comandados por Saúl Ñíguez y la dupla de atacantes galos Antoine Griezmann y Kevin Gameiro, acorralaron al Barça durante los 20 minutos iniciales, tramo en el que las paradas de Marc Andre Ter Stegen, muy seguro toda la tarde, resultaron providenciales. A partir de las manoplas del arquero alemán, el Barça recobró la compostura y le fue tomando el pulso al partido. Cada vez más seguros atrás -con el francés Jérémy Mathieu en el lateral izquierdo, en detrimento de Jordi Alba- los blaugranas se fueron estirando hasta contabilizar varias ocasiones de peligro en la portería del Atleti. Oblak, que volvía a la titularidad tras dos meses lesionado, fue el protagonista en este segundo tramo de la primera parte con varias intervenciones de mérito.
En la segunda parte los hombres de Luis Enrique salieron decididos por el triunfo y tomaron la iniciativa y el balón.
