Los logros históricos obtenidos por Costa Rica en el último Mundial son cosa del pasado, y los ticos están listos para escribir un nuevo y glorioso capítulo. Ese es el mensaje de su entrenador Óscar Ramírez a pocas horas de que Costa Rica debute en el Mundial de Rusia hoy domingo contra Serbia en la ciudad de Samara.
Los equipos están en un difícil grupo que incluye al pentacampeón Brasil y a una selección Suiza que está en el sexto puesto del ranking mundial de la FIFA. Ramirez reconoce que su selección no es favorita.
Pero los ticos, que están en el 23er puesto del ranking de la FIFA, son capaces de lograr verdaderos milagros en la cancha. Hace cuatro años, salieron primeros de un grupo que incluyó a Inglaterra, Italia y Uruguay, y avanzaron a los cuartos de final, una instancia en la que nunca antes se habían instalado, para después ser eliminados tras una definición por penales ante Holanda.
“Ya pasó 2014, es nuestro listón máximo a nivel de mundiales - y ya es otra historia”, enfatizó Ramírez el sábado en conferencia de prensa. “Nuestra historia la comenzamos a construir con el primer partido en la fase de grupos”. Los ticos se enfrentarán a un equipo serbio que está en la plaza 34 del ranking de la FIFA.
El entrenador serbio, Mladen Krstajic, ha armado un equipo versátil que incluye al mediocampista del Manchester United Nemanja Matic y a Sergej Milinkovic-Savic, el espigado y veloz medio de contención de la Lazio.
Serbia terminó en el último puesto de su grupo en el Mundial de Sudáfrica, y no logró la clasificación a Brasil. El reto para el entrenador costarricense ha sido consolidar a nuevas figuras para encajarlas con referentes experimentados de Brasil 2014, como el arquero del Real Madrid, Keylor Navas, el capitán Bryan Ruiz, y el defensa del Bologna Giancarlo Gonzales.
