La descarga de insultos y burlas duró varios minutos. Sentado a un metro de distancia, Miguel Cotto ni se inmutó ante los desplantes de Ricardo Mayorga.
Aunque las bravuconadas del nicaragüense no le ocasionaron el menor temor, Cotto desestimó que considere a Mayorga como un adversario inferior.
“Ese es su estilo y no lo va a cambiar, pero es un rival peligroso y voy a tener que estar bien preparado”, declaró el púgil puertorriqueño en una charla con The Associated Press.
En la que será su primera pelea en nueve meses, Cotto expondrá el 12 de marzo en Las Vegas su corona superwelter de la AMB.
El compromiso será contra Mayorga, un fajador nicaragüense que habrá cumplido 38 años para el día de la pelea en el MGM Grand y cuya carrera parecía estar sin rumbo al extremo de que estuvo a punto de incursionar en veladas de artes marciales mixtas.
Cotto, quien en junio venció a Yuri Foreman para conquistar su tercer cetro en divisiones distintas, quiere demostrar que sigue vigente.
Ahí están latentes las posibilidades de revanchas con Manny Pacquiao y Antonio Margarito, culpables de las dos únicas derrotas en su carrera. También Andre Berto y Sergio Martínez.
“Eso es para hablarlo después, eso está para el futuro. Ahora me concentro en Mayorga”, afirmó.
La pelea también tiene la peculiaridad de que será la primera en cinco años en la que los promotores Bob Arum y Don King trabajan juntos. Arum es el promotor de Cotto y King lo hace con Mayorga.

