Hinchas croatas salieron ayer a festejar el hito “incomparable” de que su selección clasificara por primera vez a la final de un Mundial, inundando las calles del país y de Moscú con los colores rojo, blanco y azul.
Croacia le ganó 2-1 a Inglaterra gracias a un gol de Mario Mandzukic en el tiempo extra y el domingo buscará el título ante Francia.
“Esperábamos (por esto) y creíamos en nuestro equipo, pero la sensación de haber llegado ahí es incomparable”, dijo Ivan Kecerin, de 41 años.
El país de alrededor de 4 millones de habitantes se paralizó a la hora del partido. En Zagreb, más de 10 mil personas se reunieron en la plaza central para ver a su selección a pesar de la lluvia.
