El avión que transportaba a la selección de Croacia, subcampeona mundial tras perder 4-2 ante Francia la final de Rusia-2018 el domingo en Moscú, aterrizó ayer lunes en Zagreb.
La aeronave, proveniente de Moscú, fue acompañada por dos aviones caza de la fuerza aérea croata a partir de su ingreso al espacio aéreo del país cuyas costas baña el mar Adriático.
Los jugadores, liderados por el capitán Luka Modric, designado mejor jugador del Mundial-2018, bajaron del avión tras los pasos del entrenador Zlatko Dalic y del presidente de la federación, Davor Suker, quien portaba una gran bandera nacional.
Una alfombra roja se desplegó para que pasaran los nuevos héroes del país, que eran esperados por decenas de periodistas en el aeropuerto de la capital de Croacia.
Según lo programado, llegaron en autobús al centro de Zagreb e hicieron una parada en la plaza central, donde más de 100 mil personas les esperaban para agradecerles el subcampeonato, mejor puesto de la historia del país en Copa del Mundo.
La prensa croata celebraba ayer “su orgullo” por la trayectoria de su selección en el Mundial de Rusia, a pesar de la tristeza por la derrota el domingo en la final contra Francia.
“¡Gracias, héroes! ¡Nos lo han dado todo!”, titulaba el diario deportivo Sportske Novosti. “Brillantes, son los más grandes, nuestro orgullo”.
