CICLISMO

Cuarta etapa se corrió en medio del luto y dolor

Cuarta etapa se corrió en medio del luto y dolor
Cuarta etapa se corrió en medio del luto y dolor

Brazaletes negros, minuto de silencio y salida de la etapa a través de un portal negro... Los corredores de la Vuelta a Polonia homenajearon ayer al joven ciclista belga Bjorg Lambrecht, fallecido el lunes en la carrera y honrado por sus compañeros en todo el mundo.

+info

El pelotón en 'shock' tras muerte de LambrechtMuere el ciclista belga Bjorg Lambrecht tras una caída en Vuelta a Polonia

Horas después del anuncio de la muerte de la joven promesa belga de 22 años tras una caída en carrera, los organizadores de la prueba comunicaron que el recorrido de la cuarta etapa de ayer martes, que transcurre de Jaworzno a Kocierz (sur), se reduciría de 173 a 133.7 km y que no tendría incidencia en la clasificación general. “Es una excelente decisión”, opinó el ciclista polaco Marek Rutkiewicz unos minutos antes del inicio de la cuarta etapa a la televisión TVP Sport.

“Eso nos permitirá aliviar nuestros corazones, hablar entre nosotros en el grupo. Ayer (lunes), el ambiente estaba en su punto más bajo”.

Tan pronto como comenzó la etapa, los Lotto Soudal rodaron agrupados al frente del pelotón, detenido en el kilómetro 48, distancia del accidente fatal de Lambrecht, para un segundo minuto de silencio. Al mismo tiempo, la Fiscalía de Rybnik (sur) abrió una investigación sobre las causas del accidente.

El lunes, la estupefacción golpeó a los participantes de esta prueba del World Tour cuando se enteraron de la muerte de su compañero al cruzar la meta de la etapa, en Zabrze.

“Nos separaban unos ocho corredores”, explicó Rutkiewicz. “Vi cuando perdió el control de su bicicleta. Enseguida se cayó en la zanja. Desgraciadamente estaba esta pasarela de hormigón. No había ninguna opción de escapar, se cayó dentro directo. Le vi acurrucado sobre sí mismo, al fondo de la zanja. Continuamos la carrera pensando que no le había pasado nada grave. La trágica noticia nos esperaba en meta”.

Edición Impresa