En un decepcionante regreso a la Serie del Caribe luego de 54 años de ausencia, Cuba sumó ayer su tercera derrota al sucumbir 9-2 ante República Dominicana y quedó contra la pared, pues sus posibilidades de avanzar a semifinales dependen de otro.
El equipo cubano de Villa Clara, que venía de perder en su debut 9-4 ante México y 8-5 ante Venezuela, fue maniatado por el abridor Jon Leiceter, quien aisló tres hits en siete entradas.
El talón de Aquiles del Villa Clara, monarca de la pasada temporada de la liga cubana de béisbol, ha sido su cuerpo monticular, que muestra fisuras por doquier, al punto de permitir 23 carreras en sus primeros tres partidos.
La única posibilidad que le queda a Cuba de evitar un regreso anticipado a casa consiste en vencer el martes a Puerto Rico, que tiene marca de 1-1, y en que Venezuela supere a los boricuas en la última fecha de la primera ronda.