Amante del fútbol como pocos, el presidente boliviano Evo Morales no se perderá el partido inaugural de la Copa del Mundo, al que asistirá por tercera ocasión consecutiva. Pero su viaje a Moscú ha sido criticado por los opositores debido a sus altos costos.
Un empresario de la centroderechista Unidad Nacional pagó avisos en medios de comunicación en los que afirma que el costo de llevar y regresar en el avión presidencial a la delegación boliviana integrada por 10 personas es de 340 mil dólares. “Deje de despilfarrar dinero de los bolivianos”, dijo en su cuenta de Twitter.
