Stephen Curry se estremeció y gritó haciendo saber a sus devotos fanes y a los Rockets que el Oracle Arena es su casa.
El que fuera elegido Jugador Más Valioso de la NBA en dos ocasiones recuperó su ritmo ofensivo, y Houston no pudo hacer nada.
Curry marcó 35 puntos, con cinco triples, atacando constantemente a James Harden para ayudar a que los Warriors de Golden State enviaran un mensaje en la segunda mitad con un aplastante triunfo el domingo 126-85 sobre los Rockets de Houston, para tomar ventaja de 2-1 en la final de la Conferencia Oeste.
El triunfo por 41 tantos es el más abultado en la historia de la franquicia en un juego de postemporada. La marca anterior la tenían los Warriors de Filadelfia, que vencieron por 39 puntos (85-46) a los Bombers de St. Louis el 6 de abril de 1948.
Los Warriors llegaron a 16 triunfos de playoffs consecutivos como locales, para rebasar la marca de 15 que impusieron los Bulls de Chicago entre el 27 de abril de 1990 y el 21 de mayo de 1991.
El cuarto juego es la noche del martes en el Oracle Arena.