El historial de Chris Paul en los playoffs está repleto de dolorosas derrotas.
Lo mismo ocurre con James Harden. Y el entrenador Mike D’Antoni supera las decepciones acumuladas por sus dos estrellas.
En caminos separados, ninguno se ha consagrado en los playoffs. Juntos, su suerte podría cambiar.
Son los responsables de que los Rockets de Houston afronten la postemporada con la mejor marca de la NBA, en una liga en la que Golden State y Cleveland han dominado en años recientes, y no sería una sorpresa que el trío Paul-Harden-D’Antoni conquistara el campeonato en junio.
Pero este grupo, quizás inspirado por sus fiascos previos, sabe que tiene mucho por delante. Los Rockets no se coronan desde 1995.
“El objetivo final es alzar ese trofeo”, dijo Harden. “Hasta que podamos lograrlo, no vamos a festejar nada”.