David Villa escuchó los comentarios y tomó nota.
Después de jugar con algunos de los clubes más importantes de España, decían que su fichaje con el nuevo equipo de fútbol de Nueva York en la MLS era un “retiro dorado”, como él mismo lo describió.
Dos años y medio después de convertirse en la piedra angular del proyecto del New York City FC (Nycfc), el delantero español dejó claro que no vino de paseo a la Gran Manzana.
Villa recibió ayer el galardón al jugador más valioso de la MLS, tras una segunda campaña en la liga estadounidense en la que anotó 23 goles y ayudó al Nycfc a clasificarse a la liguilla final por primera vez en sus dos temporadas de vida.
“Cuando decidí aceptar este proyecto, mucha gente pensó e incluso dijo que podía venir aquí a buscar un retiro dorado”, dijo Villa en la ceremonia de premiación. “He tratado cada día demostrarle a la gente que estoy aquí para competir, estoy aquí para hacer más grande el fútbol en este país y para continuar haciendo historia en mi carrera”.
El exjugador del Valencia, Barcelona y Atlético de Madrid, entre otros clubes, fue segundo en la tabla de goleadores del campeonato, solo superado por los 24 goles de Bradley Wright-Phillips, que junto con Sacha Kljestan completaron el trío de finalistas al premio.
