El Comité Ejecutivo de la FIBA decretó ayer lunes la suspensión de la Confederación Brasileña de Básquet (CBB) por incumplir los compromisos marcados por la Federación Internacional, una decisión que tomó por “sorpresa” a la entidad brasileña, que ya anunció medidas al respecto.
La FIBA lamentó que, pese a las ayudas para el desarrollo de este deporte en Brasil antes de los Juegos Olímpicos de Río-2016 y a la reciente creación de un Grupo de Trabajo para la Reorganización de la CBB, la federación brasileña “no está cumpliendo plenamente con sus obligaciones” como miembro de la FIBA.
El organismo internacional achaca a la Confederación Brasileña incumplimientos como la “no participación en competiciones internacionales, como competencias continentales juveniles, así como la falta de organización del evento 3x3 World Tour de Río de Janeiro”.
“Un alto número de jugadores ya ha sido afectado por estas ausencias, ya que ha perdido la oportunidad de clasificarse y jugar internacionalmente en los próximos años. A nivel nacional, la CBB ha cancelado importantes campeonatos nacionales juveniles”, denunció la Federación Internacional.
El máximo rector del básquet mundial, presidido por el argentino Horacio Muratore, denunció también la “falta de control total” en las finanzas de la CBB y el impago de cantidades pendientes a la propia FIBA.
En un comunicado, la CBB aseguró estar “sorprendida por el castigo de la FIBA”. Y recordó que a inicios de noviembre, el dirigente del organismo José Luis Sáez tuvo una reunión con la CBB en Brasil, donde “en ningún momento abordó la posibilidad de suspensión de la entidad brasileña”.
