Clint Dempsey fue la llave que permitió a Estados Unidos acceder a la final de la Copa Oro y todo el mundo estadounidense se alegró, pero el más feliz fue el delantero, al demostrar que el vaquero cabalga de nuevo, con sus pistolas cargadas de fútbol.
Con el aporte de Dempsey, Estados Unidos derrotó a Costa Rica 2-0 en la primera semifinal del sábado en Arlington (Texas), y se clasificó a su sexta final.
Dempsey anotó el segundo gol del encuentro, en el minuto 82, que le permitió empatar el récord absoluto de 57 goles del retirado astro Landon Donovan con la camiseta estadounidense.
El juego se definió cuando el entrenador estadounidense, Bruce Arena, ingresó al vaquero a la mitad del segundo tiempo y el veterano de 34 años puso un servicio para Jozy Altidore, quien abrió el marcador. Después el mismo Dempsey sumó el segundo para los locales mediante un tiro libre.
“Es más grande que yo, hombre, era algo que ya estaba escrito, parece”, dijo Dempsey. “No podría haber imaginado un escenario mejor, salir del banquillo y conseguir un gol y asistir, y ayudar al equipo a llegar a la final. Eso es un sueño hecho realidad”, agregó.
Con 27 amigos y familiares presentes en las gradas, provenientes de su ciudad natal Nacogdoches, un pequeño pueblo tejano, Dempsey se vistió de nuevo con un traje acostumbrado: el de héroe que salva a su selección. En 5 copas Oro que ha jugado, ha anotado 13 goles, con el histórico del sábado.
