Un accidente fatal destruyó una sección del estadio en Sao Paulo, y seis inmuebles en total no estarán listos a finales de diciembre, cuando vencía un plazo fijado por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA).
Pero el organismo rector del fútbol, el Gobierno brasileño y los organizadores del Mundial del año próximo no están dispuestos a oprimir el “botón de pánico”, aproximadamente a seis meses del partido inaugural.
El Gobierno brasileño restó importancia a los retrasos en las obras de los estadios para la Copa del Mundo de 2014, y señaló que el vencimiento del plazo de la FIFA para concluirlas no afectará la capacidad del país para realizar con éxito el torneo.
Apenas el martes, el secretario general de la FIFA Jerome Valcke dijo que tres estadios no estarán listos para el 31 de diciembre, como se había prometido. Pero el ministro del Deporte de Brasil reconoció ayer miércoles en una conferencia de prensa que, de hecho, ninguno de los seis estadios que se encuentran todavía en construcción estará concluido antes del plazo. Aldo Rebelo recalcó que sólo tres se demorarán por problemas con la construcción en sí misma. En los otros tres casos hay problemas con la agenda de las autoridades o con las gestiones ante estas. Pero negó que esta situación ponga en riesgo la realización adecuada de la Copa del Mundo.
“En el 100% de las bodas a las que he asistido, la novia ha llegado tarde. Nunca he visto que una novia llegue a tiempo. Pero tampoco he visto que no se realice la boda por eso”, dijo el ministro.
“Es probable que haya algún retraso aquí o allá, pero nada es demasiado significativo. Lo que sí importa es que todos los estadios estarán listos”.
La FIFA ha señalado que tendrá que modificar los planes en las sedes por las demoras. El jefe de mercadotecnia del organismo, Thierry Weil, dijo que el cronograma para la venta de boletos se ha alterado ligeramente porque no se han definido los planes de distribución de los asientos.
