Nada menos que 15 años tuvieron que pasar hasta que los Nets de Nueva Jersey pudiesen volver a ganar como visitantes a los Suns de Phoenix.
El final de la racha perdedora, la quinta más larga en la historia de la NBA, fue posible gracias a la sensacional labor ofensiva del base Devin Harris, cada día más camino de ser uno de los mejores de la liga, que anotó 47 puntos, nueva marca en su haber como profesional.
La defensa de los Suns no tuvo respuesta para la inspiración de Harris, que estuvo especialmente acertado en el cuarto periodo cuando anotó 21 puntos, y además aportó ocho asistencias con siete rebotes.
Harris se convirtió en el segundo jugador en dos partidos que supera la barrera de los 40 puntos frente a los Suns, después que primero lo hiciese el escolta Dwyane Wade, logró 43, el pasado viernes con los Heat de Miami.
El base de los Nets, que tenía su mejor marca anterior en 38 puntos, anotó 14 de 25 tiros de campo y estuvo perfecto 17-17 desde la línea de personal. El escolta Vince Carter lo apoyó con 28 puntos, mientras que el alero chino Yin Jianlian anotó 14, y el pívot de origen cubano Brook López, 12 tantos.