Bélgica se aproximó a los octavos de final con su goleada 5-2 sobre un Túnez que quedó casi condenado ayer en Moscú, con lo que comanda el grupo G con seis puntos y se clasificará matemáticamente hoy, domingo, si Inglaterra gana o empata ante Panamá.
Eden Hazard (6 de penal, 51), Romelu Lukaku (16 y 45+3), que alcanza a Cristiano Ronaldo en la tabla de anotadores del torneo con cuatro dianas, y Michy Batshuayi (90) firmaron los tantos de los Diablos Rojos, mientras que para las Águilas de Cartago marcaron Dylan Bronn (18) y Wahbi Khazri (90+3).
Fue un encuentro con un ritmo trepidante y ocasiones en ambas áreas, pero ahí, en la zona que distingue a los grandes equipos del resto, los belgas demostraron que cuentan con uno de los mejores ataques del campeonato, sobre todo con la elaboración de juego de Eden Hazard y Kevin de Bruyne y la eficacia ante el arco de Romelu Lukaku
“Sabíamos que si anotábamos pronto, el partido sería fácil”, reveló Hazard. “Así que anotamos en los primeros cinco minutos y luego controlamos el partido”.
El seleccionador belga Roberto Martínez destacó que el triunfo llegó gracias al talento individual, “pero también a una actitud colectiva que fue la correcta”.
El técnico español, no obstante, relativizó el resultado final: “No hay que olvidar que Túnez tiene un estilo de juego que nos favorece. Presionó para ganar el partido, pero dejaron espacios y nuestro mérito fue aprovecharlos”.
Pese a admitir que “los belgas son muy superiores”, su homólogo tunecino Nabil Maalul se mostró más duro con respecto a su equipo y pidió “disculpas” a sus aficionados: “Perder por 5-2 es una debacle, ridículo. No hemos estado ridículos vista la posesión (52-48 para los belgas), pero físicamente no hemos aguantado”.
Bélgica fue más contundente que en su debut con Panamá, en el que demoró 47 minutos para anotar un gol.

