El ex número uno del mundo Novak Djokovic dominó al francés Jeremy Chardy (61º) 7-6 (7/5), 6-4 para acceder ayer sábado a la final de Queen’s, la primera que disputará en casi un año, y en la que se enfrentará al croata Marin Cilic, primer cabeza de serie del torneo.
La última final del serbio, que ha caído hasta la 22ª posición del ranking, databa del 1 de julio de 2017, sobre la hierba de Eastbourne, en la cual se adjudicó su 68º título, a costa de otro francés, Gael Monfils.
Obligado a abandonar durante los cuartos de final de Wimbledon 2017, debido a una lesión en el codo derecho, se perdió la parte final de la temporada y no reapareció hasta el mes de enero en el Abierto de Australia.
Su problema físico no estaba totalmente curado y Djoko se sometió a una intervención quirúrgica a principios de febrero. Desde entonces, su mejor resultado fueron las semifinales del Masters 1000 de Roma, donde no pudo superar a Rafa Nadal.
El torneo de Queen’s significa su reencuentro con la hierba y hasta el momento su trayectoria resulta impecable, sin perder un solo set. Se estrenó venciendo al australiano John Millman, después batió al búlgaro Grigor Dimitrov, ante el que obtuvo su primer triunfo contra un miembro del top-5 desde enero de 2017.
