Con varios medallistas olímpicos, el anfitrión Colombia comenzará su disputa con Venezuela por la supremacía en los XVIII Juegos Bolivarianos, que comenzaron ayer en la ciudad de Santa Marta con más de 4 mil atletas de 11 países.
En su casa, y de la mano de las campeonas olímpicas Mariana Pajón y Caterine Ibargüen, Colombia aspira a retener el título que consiguió en Trujillo-2013, cuando desplazó a Venezuela de lo más alto de la tabla.
Después de las tres primeras ediciones de las justas que se disputan desde 1938, en las que se impuso Perú, los venezolanos habían dominado 13 Bolivarianos consecutivos, y quieren recuperar su corona en tierras colombianas.
El objetivo de Venezuela es ganar 100 o más medallas de oro, dijo a la prensa el presidente del Comité Olímpico Venezolano (COV), Eduardo Álvarez.
El duelo está servido con los anfitriones, que aspiran a conquistar alrededor de 400 medallas en total, unas 150 doradas.
Hace cuatro años en Trujillo, Colombia logró 166 oros, cinco más que Venezuela. Santa Marta-2017, que tendrá subsedes en Cali y Bogotá, también representa el inicio del ciclo olímpico de cara a Tokio-2020 para atletas de Ecuador, Panamá, Perú, Chile, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Paraguay y República Dominicana.
Los Juegos Bolivarianos, que se disputarán hasta el 25 de noviembre, se habían promocionado como la revancha entre las estrellas mundiales en la prueba femenina de triple salto, con la veterana colombiana Caterine Ibargüen (33 años).
La delegación venezolana cuenta con los medallistas olímpicos Rubén Limardo en esgrima (oro en Londres-2012) y Stefany Hernández, en BMX (bronce en Río-2016).
Hérnandez se volverá a encontrar en la pista con una de las grandes estrellas de las justas, la colombiana Mariana Pajón, reina mundial del BMX.
La bicicrosista, campeona olímpica en Londres y Río, además de participar en su disciplina, competirá por primera vez de forma oficial en ciclismo de pista en la prueba de velocidad por equipos.
