Hace meses, cuando comenzó la campaña de la NBA, los Warriors de Golden State dedicaron toda su energía a incorporar a Kevin Durant.
Stephen Curry y Klay Thompson se las arreglaron para compartir la ofensiva con otro astro, y Draymond Green se ajustó a tener menos disparos y recibió con beneplácito a otro jugador que podía defender la pintura y aportar tapones.
Cuando Durant regrese mañana sábado por la noche a la cancha tras una lesión en la rodilla izquierda que le obligó a perderse más de un mes, se reintegrará a unos Warriors que parecen encaminados a llegar lejos en los playoff. Golden State ha dicho que no aceptará otra cosa que no sea un segundo campeonato, tras perderse por poco el del año pasado. Durant recibió ayer la luz verde de los médicos para reanudar prácticas plenas a partir del viernes. Tentativamente tiene programado jugar contra Nueva Orleans.
¿Algún obstáculo para reincorporar a Durant al grupo? “Absolutamente no”, dijo Green. “Él se ajustará inmediatamente, pero no necesitamos que se ajuste. Pienso que en eso la gente se confunde. No fue traído para ajustarse, fue traído para destacarse”.
