Estadios resplandecientes construidos en las últimas dos décadas, todos con capacidad sobre las 65 mil butacas. Infraestructura en pie en todas sus grandes ciudades. Y el recuerdo del fantástico éxito comercial de su previa Copa del Mundo. Con todo eso a su favor, Estados Unidos (EU) pudo haber presentado su candidatura por el Mundial de fútbol de 2026 por su propia cuenta y ganarla tras sus fallidos intentos por las sedes de 2018 y 2022. ¿Por qué entonces presentar una candidatura tripartita con sus vecinos México y Canadá?
Todo se puede sintetizar en aspectos prácticos e idealistas. “Estuvimos planteándonos la posibilidad de presentarnos solos hasta hace muy poco”, declaró el presidente de la federación estadounidense, Sunil Gulati. “Pero estimamos que había un beneficio que va más allá del fútbol con una candidatura conjunta, especialmente con México”. Fue una mención a la coyuntura política actual, marcada por tensiones en lo político y comercial entre los tres países de Norteamérica.
