Con la clasificación para Rusia ya garantizada, Brasil comenzará hoy su preparación para el Mundial 2018 ante un Ecuador que no está para más ensayos: o puntúa ante la temible canarinha de Neymar o puede despedirse anticipadamente de una lucha que hace un año era suya.
Mucho han cambiado las cosas para ambos equipos desde que se cruzaron hace justo 12 meses en Quito.
Hundida en la peor fase de su historia, la Seleçao se presentaba entonces sexta y llena de dudas ante una “Tri” que, tras un arranque espectacular, lideraba las eliminatorias junto a Uruguay. Pero, con Tite estrenándose en el banco, Brasil vio por fin la luz, venció con un brío que parecía perdido (3-0) y se lanzó a una serie de ocho victorias consecutivas que acabó dándole en marzo el primer boleto para la Copa de Rusia.
Completada su resurrección casi de película, aquella pentacampeona del mundo que vagaba sin rumbo es ahora primera del ranking FIFA y ve las urgencias de Ecuador -sexta con 20 puntos, a dos de la repesca- como un mal lejano.
Aunque saben muy bien en la Seleçao que las historias que prometen un final feliz también pueden torcerse de repente, y toda precaución es poca.