En medio de una tormenta, Richard Carapaz (Movistar) ganó la octava etapa del Giro y se convirtió en el primer ecuatoriano en lograr un triunfo en una gran vuelta ciclista, ayer en el Santuario de Montevergine di Mercogliano, en una jornada marcada por otra caída del británico Chris Froome (Sky).
En un día muy lluvioso, el británico Simon Yates (Mitchelton) conservó el maillot rosa de líder tras una llegada en alto que no cambió el orden de los primeros puestos de la clasificación.
Tras 17 kilómetros de ascensión, Carapaz, que disputa su segunda gran vuelta, ganó en solitario al escaparse con autoridad en el último kilómetro.
“Estoy muy contento y emocionado. Es mi primera victoria en una gran vuelta y he trabajado duro para llegar aquí”, dijo tras levantar los brazos el corredor de Movistar.
En la general, Yates tiene 16 segundos de ventaja respecto al holandés Tom Dumoulin, que defiende su triunfo del año pasado, y 26 respecto al colombiano Esteban Chaves. Froome, por su parte, se cayó a 5.5 kilómetros de la meta.