El uruguayo Óscar Tabárez y los argentinos Héctor Cúper y Juan Antonio Pizzi, seleccionadores de Egipto y Arabia Saudita, prometen un duelo excepcional de pizarras que moverá las piezas de la serie más rioplatense de Rusia-2018.
Tabárez, el más longevo del Mundial con 71 años, Cúper con 62 y el Chiquilín Pizzi, con 50, representando a tres generaciones de entrenadores, demuestran que Sudamérica también es potencia a la hora de la estrategia.
Con estilos similares, el Maestro con Uruguay y Cúper con Egipto chocarán mañana, viernes.
Esquemas
Esquemas defensivos férreos y transiciones rápidas al ataque, privilegiando la verticalidad del juego al toque intrascendente en el medio campo, identifican a ambos entrenadores. Dos veteranos que a lo largo de sus exitosas carreras, por América y Europa, generaron un arsenal de recetas para ahogar al rival.
“El fútbol de hoy dice que hay que jugar bien, y con eso se refieren a tener el balón, y tocar y tocar y tocar y tocar. Y sí, pero en el fútbol también hay que defender bien. Y eso fue lo que dio el carácter a la selección”, de Egipto, comentó Cúper este año en entrevista de FIFA.
Así siente el fútbol Cúper y con esa fórmula el entrenador metió al Egipto de Mohamed Salah de nuevo en un Mundial, tras 28 años de sequía para los Faraones.
Tabárez comparte con su colega la obsesión porque sus equipos rompan los circuitos del rival, sin embargo en este Mundial apostó al cambio e incluyó en el plantel a jóvenes mediocampistas que prometen cambiarle la cara al juego de la Celeste.
Jugadores como Matías Vecino y Giorgian De Arrascaeta amenazan la tradición del equipo de apostar al juego físico en el mediocampo dándole a cambio fluidez y precisión con el balón, características que potencian las posibilidades del poderoso ataque formado por Luis Suárez y Edinson Cavani.
