El Peñarol uruguayo rescató ayer un empate 1-1 frente al Deportivo Anzoátegui venezolano en un difícil encuentro disputado en Puerto La Cruz, oriente de Venezuela, correspondiente al grupo 8 de la Copa Libertadores.
El experimentado Marcelo Zalayeta igualó el marcador en el minuto 78 de manera sorpresiva, ya que el partido fue ampliamente dominado por el conjunto local, que se había adelantado con un tanto de Framber Villegas en el primer tiempo, pero flaqueó en la última instancia ante la visita.
El primer remate al arco llegó apenas en el minuto 14 por parte del panameño Rolando Escobar, pero su disparo acabó en las manos del guardameta uruguayo Juan Castillo.
La respuesta visitante la encabezó Pablo Lima, quien habilitó a Jorge Rodríguez por la banda izquierda y remató solo frente al portero Edixon González, que logró desviar el balón.
El volante portugués Ricardo Kuki Martins lo intentó en varias oportunidades con zapatazos de larga distancia, pero el balón siempre llegó a un seguro Castillo.
Peñarol no tenía buenos carrileros, su apuesta era más defensiva, y por ello no pisó el área local. Apenas Antonio Pacheco mostró un destello de su calidad individual con largos disparos, sin peligro alguno para González.
El panameño Escobar rompió el libreto y, con un gran pase de vaselina, habilitó a Framber Villegas, quien definió de derecha entre las piernas de Castillo a pocos minutos de finalizar la primera mitad.
Los uruguayos sufrieron el encuentro, el desgaste, la alta temperatura, la falta de integración en sus piezas y el no tener un cerebro que ideara jugadas ofensivas con peligro.
