Aparentemente, el nuevo estadio Omar Torrijos se encuentra en condiciones para funcionar con normalidad en los próximos años.
Sin embargo, el coliseo, comparado en alguna forma con los campos estadounidenses de béisbol de ligas menores por algunos técnicos y peloteros locales, presenta anomalías en su infraestructura.
Tras solo cinco meses de su construcción, está cerrado debido a que la empresa constructora, que tiene hasta diciembre para entregar la obra, está resolviendo esos detalles.
