La Ryder Cup de golf empezó su cuenta atrás. Como si de un combate de boxeo se tratara, los capitanes de los equipos de Estados Unidos, Jim Furyk, y de Europa, el danés Thomas Bjorn, escenificaron este lunes el primer capítulo del enfrentamiento.
En Le National Golf, el campo donde se desarrollará la 42ª edición del trofeo más prestigioso de este deporte, en Saint Quentin en Yvelines, en la periferia de París, cada uno se sentó a un lado de la dorada copa.
Furyk, pantalón beige y camisa blanca, a la izquierda, Thomas Bjorn, pantalón y jersey azules, como la bandera europea, a la derecha. Fue el pistoletazo de salida a una semana en el que el mundo del deporte mirará al extrarradio de la capital francesa, sobre todo entre viernes y domingo cuando se dará la competición propiamente dicha.
Ambos capitanes se dieron la mano al final y Furyk agarró el trofeo cuando ambos posaron con el mismo. Bjorn, tal vez por superstición europea de no tocar la copa antes del enfrentamiento, ni la rozó.
Los capitanes no estén preocupados por la fatiga acumulada de Tiger Woods en el que equipo estadounidense o el británico Justin Rose en el europeo.
