Un partido entre los clubes rusos de fútbol Zenit y Krasnodar, que debía jugarse en el nuevo estadio de San Petersburgo, fue desplazado con el fin de “preservar el césped”, anunciaron ayer los organizadores.
La decisión fue tomada tras una inspección del estadio por parte de la FIFA y anunciada por el club residente, el Zenit, y el comité Rusia-2018, encargado de organizar el Mundial 2018 en Rusia. “Se decidió que el partido entre Zenit y Krasnodar (previsto el 17 de mayo) tendrá lugar en el estadio Petrovski con el fin de permitir a los organizadores continuar preparando la Copa de las Confederaciones y preservar el césped”, declararon en un comunicado.
El estado del césped “corresponde a las exigencias de la Copa de las Confederaciones”, aseguraron.
El estadio de San Petersburgo debe albergar varios partidos de la Copa de las Confederaciones de 2017, incluida la final del 2 de julio. El Zenit San Petersburgo ya jugó un partido a finales de abril en este nuevo estadio.