El australiano Caleb Ewan (Orica) derrotó ayer en un poderoso sprint al colombiano Fernando Gaviria, para lograr la séptima etapa del Giro de Italia, un recorrido de 224 kilómetros entre Castrovillari y Alberobello.
Conservó la maglia rosa de líder el luxemburgués del Quick Step Bob Jungels, que se hizo con el primer puesto el martes en la cuarta etapa.
Ewan se impuso por media rueda a Gaviria, la sensación de esta primera semana de carrera con dos triunfos parciales, y al irlandés Sam Bennett.
El veterano André Greipel, de 34 años, fue de nuevo cuarto.
“Fue difícil al principio de este Giro. Estuve cerca (de ganar) y los chicos trabajaron muy duro. Estoy contento de haber ganado al fin”, señaló Ewan. “Fue un sprint muy disputado. Tuve que trabajar un poco a falta de tres kilómetros y llegué algo cansado, pero Luka (Mezgec) hizo una gran labor, por lo que salió perfecto”, añadió.
El australiano, conocido como “The Pocket Rocket” (la roca de bolsillo) por sus medidas, 1.65 metros y 61 kilogramos, tiene 22 años, como Gaviria, líderes de la nueva gran generación de la velocidad en el pelotón mundial.
En las calles blancas de Alberobello, patrimonio mundial de la Unesco, el australiano explosivo negoció a la perfección la última curva para salir en cabeza en la recta. Ni Bennett, por el exterior, ni Gaviria, por el otro lado, pudieron remontar.
Ganó por primera vez en el Giro, en el que es su segundo triunfo de la temporada. Además logró una etapa de la Vuelta a España en 2015.
“Cometimos un error al final. Felicidades a Ewan y a su equipo; el vencedor siempre lo merece”, dijo Gaviria.
