Gómez, de 31 años, que reaparecía en Alemania después de casi dos años y medio, con un palmarés de 38 vicotorias (32 por k.o.) y una derrota, hizo gala de su habitual elegancia y técnica, si bien su peso de casi 100 kilos mermó algo su rapidez.
DeFiagbon, de 34 años, fue un rival de cuidado. En el tercer asalto el árbitro paró la pelea cuando el nigeriano era sometido a duro castigo. En esos momentos, Gómez tenía el ojo izquierdo casi cerrado a consecuencia de los golpes de su rival.
Ahora, el ex campeón mundial de los cruceros de 1998 a 2002 puede confiar en volver a primer plano tras un par de exitosos combates más.