WASHINGTON, EU (EFE). - La superestrella de los Wizards de Washington, Michael Jordan, superó ayer miércoles la primera gran prueba de fuego de la lesión de su rodilla derecha, con la artroscopia que el doctor del equipo, Stephen Haas, le hizo en el Hospital Sibley de Washington DC.
Los especialistas consideran que el tipo de lesión que sufre Jordan obliga a los deportistas a estar de baja entre tres y seis semanas, dependiendo del proceso de recuperación que tenga el atleta y como vaya su rehabilitación.
Aunque los doctores no han querido todavía establecer el tiempo que Jordan, de 39 años, necesitará para jugar de nuevo con el equipo, el entrenador Doug Collins destacó que la superestrella está mentalizado para trabajar al máximo en el proceso de recuperación y volver cuanto antes.
La temporada regular para los Wizards termina el próximo 16 de abril y sin Jordan un mes y medio sus posibilidades de estar en la lucha por jugar la fase final del campeonato se complican.
Jordan tuvo que pasar por el quirófano por segunda vez en su carrera como profesional, para que el doctor Haas le corrigiese la rotura parcial del cartílago lateral del menisco de la rodilla derecha, que en los últimos meses se le había inflamado y no le permitió rendir al máximo.
Los doctores se sienten satisfechos por el desarrollo de la operación, pero no han establecido ninguna fecha concreta de cuándo estará listo para volver a la competición, comentó Collins.
Jordan, que fue puesto el martes en la lista de lesionados, segunda vez en toda su carrera como profesional, se perderá al menos cinco partidos oficiales con el equipo.
Michael tendrá que comenzar un proceso de rehabilitación y estoy seguro de que trabajará muy duro para volver cuanto antes a la competición, subrayó Collins.
De acuerdo con el informe ofrecido por los Wizards, el doctor Haas dijo que la lesión de Jordan fue causada por el roce y movimientos normales que un atleta de las características del jugador ha realizado durante su carrera.
La lesión de Jordan, que volvió este año a la competición después de más de tres temporadas de haberse retirado con los Bulls de Chicago, llegó en el peor momento para los Wizards, que tienen una marca de 27 victorias y 28 derrotas.
