El Galatasaray turco anunció ayer haber retirado los carnés de socios a sus antiguas leyendas Hakan Sükür y Arif Erdem, de los que el club sospecha que son cercanos al predicador Fethullah Gülen, bestia negra del Gobierno que reclamaba sus cabezas.
La dirección del club ha hecho este anuncio después que en la asamblea general del sábado, los socios se opusieran a la expulsión de los dos antiguos jugadores, lo que había provocado la ira de las autoridades.
Sükür y Erdem están acusados de pertenecer al entorno de Gülen, considerado por el Gobierno turco como el instigador del intento de golpe de Estado del 15 de julio, lo que el predicador, exiliado en Estados Unidos, niega rotundamente. “La dirección del Galatasaray debe subsanar este error lo antes posible”, había afirmado el ministro de Deportes, Akif Cagatay Kiliç.
Los dirigentes del club se han apoyado así en unos estatutos que prevén la exclusión de un socio que no haya pagado sus cuotas, que sería el caso de Sükür y Erdem, según el diario Hürriyet.
