La estremecedora violencia vista en un partido del campeonato brasileño de fútbol durante este fin de semana no es una muestra de lo que puede esperarse el año próximo cuando el país sudamericano acoja el Mundial, dijo el lunes la FIFA.
Al menos 30 personas han muerto en incidentes dentro y en los alrededores de los estadios brasileños durante este año, dijo un experto, después de que tres personas resultaran gravemente heridas cuando un grupo de aficionados se enfrentó durante un partido entre Atlético Paranaense y Vasco da Gama. El partido del domingo, por la última jornada del Brasileirao, tuvo que ser interrumpido durante 70 minutos.
Algunos jugadores lloraron al ver a los seguidores perseguirse por las gradas y golpearse unos a otros con palos y armas de fabricación casera.
A pesar de los graves disturbios la FIFA reiteró ayer su confianza en el dispositivo de seguridad previsto para el Mundial de 2014, que se celebrará en Brasil.
“Durante la Copa Confederaciones funcionó. Se basó en modelos de seguridad que se utilizaron en otros Mundiales”, señaló el entre rector del fútbol mundial.
La FIFA y el comité organizador de Brasil 2014 condenaron los hechos ocurridos el domingo, pero señalaron que “la seguridad de los aficionados, jugadores y todos los demás participantes en el torneo está asegurada”.
“Es muy triste para el fútbol brasileño”, señaló un comunicado de la FIFA.
